Hoy descubrí que mi papel ha cambiado, y el tuyo también. Hoy vi que tus ojos brillaban de distinta forma, un brillo... digamos un tanto especial, para mí.
Tu sonrisa era mucho más bonita de lo que era hace unos meses, que tu risa era perfecta , tus palabras eran más creíbles , que el humo de tu cigarro olía mejor, y mientras me fijaba que cada detalle había mejorado, me di cuenta de que a lo mejor tenía un problema con mi vista, más bien mi mente, que descontroladamente estaba formando a alguien delante de mi, a alguien al que hacía unos días dedicaba el 60% de mi tiempo de reflexión.
Alguien que nunca creí que existiese, ¡qué chiste! ...¡ pero si parece mi alma gemela! Y cuánto me gusta eso. Desde ese instante supe que un mecanismo se estaba despertando, una atracción demasiado fuerte. Tus labios me gustan demasiado, y me inquieta sólo verlos, no sentirlos. Pero éste no es el momento, aún no. Todavía no me ves,soy demasiado bajita para ti, quizá un tanto pequeña, quizá un tanto impensable, quizás un tanto parecida, un tanto extraña, ligeramente intuitiva, un tanto imperfecta, dejémoslo en que no soy visible aún, por un motivo aún mayor. Ser buena persona repercute en no poder hacer daño voluntario a nadie, más si se trata de la amistad.
Que no me da miedo pensar que querría estar con alguien, con sólo una persona, cuando propuse sentir la libertad durante un año entero¡ No me da miedo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario