Se que cuando tus ojos vean esto y tu mente lo lea , pensará,¿ irá por mi? Sí ; va por la persona a la que están dedicadas el 90% de las entradas de este blog.
Es la primera vez de todas aquellas que he escrito algo para ti que no se como empezar, seguramente sea porque se que esto es una despedida , no se si temporal o definitivamente final.
No quiero que mires atrás y veas lo último malo que hemos pasado, ese cambio de papeles, más que nunca pudimos meternos cada uno en la piel del otro.
No voy a reprochar nada ya, no tengo nada que decirte, quizá que tus últimas palabras, tu despedida, me hubiera gustado que fuese sincera, y no la copia de lo que le dijo la ex-pareja de mi amiga. Pero pese a eso, no voy a sacar nada en cara sino que voy a contarte una historia.
Había una vez unos chicos, jóvenes, a los que el destino quiso juntar sus caminos. Todo empezó como un juego, algo nuevo, una ilusión extraña, un sentimiento nuevo, fuera de lo normal, lo que podríamos denominar como : amor a lo bestia. Se veían a escondidas , pocas veces, alguna que otra tarde, contadas ni con los dedos de dos manos, pero para ella era todo lo que le hacía sentir que merecía la pena seguir una semana más a su lado. Pero poco a poco, como bien sabemos todos, lo que se siente hacia alguien no se elige; ella no eligió que fuera la persona que condicionara su felicidad y que fuese a dar un giro a su vida. Después de meses de grandes fallos, nunca sabremos si fue demasiado tarde, él decidió abrir sus ojos y ver que ella daba la vida por él. Pasaron una de las mejores noches de la vida de la pequeña, pasaron momentos que pasen muchos años siempre quedarán no en su memoria, sino en su corazón. Ella se enamoró de él y decidió darlo absolutamente todo, pero ella solo pudo darle lo que tuvo, quizás llegados a un punto no fue suficiente. El cuento de princesas pasó a ser una historia de miedo, y el sentimiento de tener miedo iba ligado con la impotencia. Todo se convirtió para ella en una rutina, que vivía con lo más bonito para ella, pero que sentía que era una soga que cada vez la ahogaba más y más, y él seguía sujetándola para que no se ahogara, pero ella decidió quitarse la soga sola e irse lejos. Lo que el no sabría para entonces es que , mientras daba sus primeros pasos pasaron por su mentes varias frases: tú aquí conmigo, at... y otra que era una pregunta : ¿Si me giro le veré viniendo a por mi?Seguro que sí, me acuerdo que unas horas antes bajé corriendo de un escenario para que no se fuese, ahora le toca a él enseñarme que esto no ha acabado. La confiada de ella se giró, pero el estaba dándole la espalda. No se había dado cuenta que eso marcaría la decisión de por primera vez no dar 2 pasos y retroceder 4, sino dar 2 y luego otros 2, ella se fue , dejando ahí a la persona que más quiso durante sus escasos años de vida.
Con esto vengo a decirte. Sigues siendo todo para mí. Sigues importándome más que casi nadie.
No se deja de querer a nadie de la noche a la mañana, mejor dicho, a una persona que has llegado a amar, no creo que se vaya de tu mente una asociación de un te quiero al pensar en tu nombre.
Respetaré tu decisión, pero se que te quedaste con ganas de escuchar mi hasta luego o mi adiós.
Han sido los casi 8 meses más tristes y más felices para mi de hacía mucho tiempo. Como tú me dijiste una vez: gracias por enseñarme a amar.
Hasta... pronto mi vida.

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