13 de octubre de 2011

Mi06.

Hoy aún es 12 de Octubre de 2011. Aún son las 10:38 de la noche cuando empiezo a escribir algo que creo que me marcará durante mucho tiempo, mucho.
 Y es difícil comenzar cuando tienes tanto que decir, tanto de expresar. Quizá sea eso, los comienzos en todo tienen sus dificultades. Pero nosotras las superamos, uso este verbo porque tanto en presente como en pasado, es igual, porque parece que ya da igual.
Los pájaros no pueden ser enjaulados, porque ellos son  libres, ellos son del aire.
Como los pájaros , las personas somos el ser que más reclamamos la libertad, porque somos los únicos seres en la Tierra que la poseen. Hay muchos tipos de personas, y ninguna será completa y  exactamente igual una que otra. Tú eres una de las que más me conoce. Sabes mis formas de actuar, de ser, de pensar, sabes quién soy  y cómo soy. Y somos aún muy muy jóvenes para una vida que tiene de media unos 85-90 años; y  con el paso de los días, de los meses,  de un año y de otro, con todas las cosas que nos hacen aprender y que aprendemos nosotros vamos formándonos, vamos siendo personas, empezamos a pensar , a tomar decisiones, y de ellas algunas demasiado complicadas para pensarlas y llevarlas a cabo tú solo, y muy pocas que se unen a las anteriores pero se añade en ellas que sólo tú mismo puedes actuar , es decir, nadie puede ayudarte, ni aconsejarte, porque los puntos de vista de los demás nunca llegarían a meterse tanto en tu piel como tú mismo.
Dentro de nada tendré 15 años.  Y hace nada estaba cumpliendo 12. Y para una persona que ahora tenga , supongamos unos 40 años , 3 años quieras o no ,no son tanto como alomejor una persona de mi edad.
Empezó una nueva etapa en mi vida cuando cumplí un 19 de Noviembre más, otro año.
Se abrió un nuevo camino y decidí tomarlo, sin saber que obstáculos tendría. Comencé a descubrir a mucha gente, nuevos lugares, nuevas canciones, nuevos temarios, nuevas conversaciones … sentimientos.
Experimenté la risa no de garganta sino de corazón, las ojeras, los ojos húmedos de lágrimas que hablaban de alguien, las decepciones,  el primer amor, el primer suspenso,  las putadas , muchas más cosas, pero seguramente la más importante, conocí qué era la amistad.
Me acuerdo aún la primera vez que la ví. Estaba en frente de mi casa, en medio de dos de sus amigas de la infancia. Yo para lo pequeña que era , era más extrovertida y le pregunté “tu eres la famosa peta-z” y ella se rió y me dijo “si”. Pero todavía no sabía lo mucho que esa chiquilla iba a cambiar mi vida.
Fue la primera persona con la que sentí un lazo tan intenso que supe unos días después que iba a importarme más que ninguna. Y más adelante me di cuenta de que empezaba a ser la niña de mis ojos. Unas y otras cosas sucedieron como en todo, buenas cosas que eclipsaban clarísimamente a las malas. Decidí darle todo, pero solo pude darle lo que tuve. Tarde o temprano pusimos la etiqueta “mejor amiga” pero para mí solo son palabras, es una etiqueta. Nos enseñamos mucho, nos ayudamos una a otra siempre, comenzamos el camino juntas de ser persona. Su vida y mi vida, se convirtieron en nuestra vida. Y tuvimos nuestros pros y nuestros contras, pero nunca cambió nada, y cada vez tenía más seguro que esto no cambiaría.  Creo que creí mal. Con el paso del tiempo, empezamos a ser personas, y empezamos a tener diferentes maneras de pensar, de ser y de actuar.  Descubrí defectos que eran fuertes, ella también. Ambas nos fallamos mutuamente. Ambas fuimos orgullosas. Ambas nos empezamos a cansar. Ambas dejamos de luchar con fuerza. Ambas separamos caminos.
No se que pasará ya. No se que pensar ya . La esperanza sigue viva al recordar tu primera sonrisa, y tu primer abrazo, nuestra canción, nuestra primera foto, nuestra primera noche juntas, la primera vez que nos vimos llorar de verdad, tu mayor miedo, mi mejor amiga. Me duelen muchas cosas, supongo que a ti también, pero no tengo intención de  escribirlas aquí. Hemos cambiado, ambas, pero yo quiero que vuelva la Inés de siempre que conocí, porque la Inés de ahora no se quién es, sé su nombre y cuatro cosas básicas de ella, no sé nada más.

No se que pasará por segunda vez. Son ya las 11:07, parece que en nada va a ser una media hora escribiendo.
Sólo quiero que recuerdes, pase lo que pase, que siempre estaré protegiéndote, que todas mis promesas aunque a veces  parezcan fallidas se cumplirán, entre ellas que nunca me iré,;
y espero que recuerdes siempre que para mi lo más hermoso era amanecer frente a tus ojos iluminando el mundo.
 Mi amor siempre estará cuidándote pequeña.
Marta.


No hay comentarios:

Publicar un comentario