8 de mayo de 2011

Todo tiene sus consecuencias .


  Cuando vienen los tiempos difíciles, las malas rachas, no ves el lado positivo de las cosas, no ves más allá de las lágrimas. Sales de una y entras en otra; hasta llegar al punto de pensar que  nunca se van a acabar estos malos momentos. Miras a tu alrededor, ¿y? ,¿ a quién le importa? si vivimos en un mundo de egoístas.
A veces lo mejor es pedir ayuda y no esperar a que venga a ti. Pero ahí están las personas que han llegado antes de que la pidieses. Y cuando lo superas, y vuelves a ser feliz, ves como mitad tuya se derrumba, y una detrás de otra, la fallas; el perdón es cosa de sabios. Pero sabes, que de los errores se aprende, que nunca más fallaré cuando me necesites.

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